
El inglés es una lengua germánica occidental que tomó forma en la Inglaterra altomedieval tras las migraciones anglosajonas del siglo V. La conquista normanda de 1066 lo cubrió con un vasto vocabulario francés y latino, dando lugar al inglés medio. El Gran Cambio Vocálico de los siglos XV al XVII transformó drásticamente la pronunciación, produciendo el inglés moderno temprano —el idioma de Shakespeare y de la Biblia del Rey Jacobo—. La expansión colonial británica a partir del siglo XVII difundió el inglés por todo el mundo, convirtiéndolo en el principal idioma internacional actual. Dentro del Reino Unido, el galés conserva una fuerte vitalidad en Gales, donde tiene estatus oficial, mientras que el gaélico escocés y el irlandés (en Irlanda del Norte) los hablan comunidades más pequeñas.