
Sudáfrica es uno de los países lingüísticamente más diversos del mundo: su constitución reconoce 11 idiomas oficiales, la cifra más alta de cualquier país. El zulú y el xhosa, ambos idiomas bantúes conocidos por sus consonantes chasqueadas (clics), son los más hablados. El afrikáans evolucionó a partir del neerlandés del siglo XVII hablado por los colonos, las personas esclavizadas y las comunidades indígenas en la Colonia del Cabo; con los siglos siguientes se distanció considerablemente del neerlandés y a comienzos del siglo XX fue reconocido como un idioma independiente. El inglés, aunque es la lengua materna de solo alrededor del 10 % de la población, es el idioma dominante del gobierno, los negocios y la educación superior. La era del apartheid (1948-1994) impuso el afrikáans como idioma de instrucción obligatorio, una política que desencadenó el levantamiento de Soweto en 1976. Tras el fin del apartheid, Sudáfrica elevó los 11 idiomas a un estatus constitucional igualitario.