
La unidad lingüística casi total de Ruanda es notable: prácticamente cada uno de sus aproximadamente 14 millones de habitantes habla kinyarwanda como primera lengua, lo que convierte al país en uno de los más monolingües de África. Esta unidad es anterior a la colonización y refleja la larga historia de Ruanda como reino centralizado, en el que una sola lengua servía a todo el territorio. El dominio colonial alemán y, más tarde, belga introdujo el francés junto al kinyarwanda, pero tras el genocidio de 1994 Ruanda emprendió un giro lingüístico drástico, al incorporarse a la Commonwealth en 2009 y elevar el inglés a la condición de lengua cooficial. Hoy Ruanda funciona bajo una política oficial trilingüe —kinyarwanda, inglés y francés—, con el kinyarwanda como la indiscutible lengua del hogar y del corazón.