
El español puertorriqueño es una variedad caribeña del español con un fuerte sustrato africano procedente de la población esclavizada traída durante la época colonial, así como huellas del taíno, la lengua de los pueblos indígenas que habitaban la isla antes del contacto europeo. Palabras como «hamaca», «canoa» y «huracán» entraron al español desde el taíno y con el tiempo se difundieron al inglés y a otras lenguas en todo el mundo. Puerto Rico es un territorio de los Estados Unidos desde 1898, y tanto el español como el inglés son oficiales, pero el español es abrumadoramente la lengua de la vida cotidiana. La cuestión de la estadidad, la independencia o la continuidad del estatus territorial sigue sin resolverse políticamente, y la lengua ocupa un lugar central en ese debate.