
El portugués desciende del latín vulgar hablado en la provincia romana de Galecia, en lo que hoy son el noroeste de Portugal y Galicia (España). Durante la Edad Media, el galaico-portugués fue una prestigiosa lengua literaria empleada para la poesía lírica en toda la península ibérica. Tras la independencia de Portugal en el siglo XII, el dialecto meridional evolucionó hacia el portugués moderno, mientras que el gallego continuó como una lengua distinta, aunque estrechamente emparentada, en el noroeste de España. La Era de los Descubrimientos, en los siglos XV y XVI, difundió el portugués por Brasil, África y Asia, consolidándolo como lengua global. Hoy el portugués es la sexta lengua materna más hablada del mundo, y solo Brasil aporta más de 200 millones de hablantes.