
El noruego es una lengua germánica septentrional descendiente del nórdico antiguo. Una peculiaridad de su historia es que Noruega carece de un único estándar escrito unificado: el bokmål ('lengua de libro') evolucionó a partir del danés escrito utilizado durante la unión de 400 años con Dinamarca y lo emplea aproximadamente el 85-90 % de la población, mientras que el nynorsk ('nuevo noruego') fue creado en el siglo XIX por el lingüista Ivar Aasen a partir de dialectos rurales para dar a los noruegos una forma escrita arraigada en su propia habla vernácula. Ambas formas son oficiales, y a los niños noruegos se les enseña a leer las dos. Los dialectos hablados varían considerablemente en todo el país, y se considera socialmente aceptable usar el propio dialecto local en prácticamente cualquier contexto.