
El neerlandés desciende de los dialectos francos antiguos hablados en los Países Bajos durante la Alta Edad Media y comenzó a emerger como lengua escrita diferenciada en los siglos XII y XIII. El Siglo de Oro neerlandés, en el siglo XVII, difundió el idioma por un vasto imperio colonial, dando origen a variedades derivadas como el afrikáans en el sur de África y el papiamento en el Caribe. El neerlandés reemplazó al latín como lengua administrativa oficial de los Países Bajos tras la Reforma, y su estandarización se aceleró gracias a la traducción de la Biblia y a la imprenta. El frisón occidental, hablado en la provincia de Frisia, está reconocido como lengua regional cooficial. Hoy en día, los Países Bajos tienen uno de los niveles más altos de dominio del inglés entre los países no angloparlantes del mundo.