Guinea (République de Guinée) se encuentra en el corazón de África Occidental y su panorama lingüístico está dominado por dos grandes comunidades: los fula (fulani/peul) de las tierras altas de Fouta Djallon y los pueblos mandinga de las regiones de sabana y bosque. El fula es una lengua atlántica muy extendida, presente desde Senegal hasta Chad, pero la meseta guineana de Fouta Djallon se considera su cuna cultural, donde desde el siglo XVIII floreció el estado teocrático dirigido por los fula (el imamato de Futa Jallon). El mandinga (malinké) está estrechamente emparentado con el bambara y el yula, y refleja la herencia del antiguo Imperio de Malí en la región. El susu, hablado en la costa alrededor de la capital, Conakry, es el tercer idioma principal. El francés fue impuesto por el dominio colonial bajo la Guinea Francesa (1890-1958) y siguió siendo el idioma oficial tras la declaración de independencia de Sékou Touré en 1958. Guinea cuenta en total con unas 40 lenguas autóctonas.
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Las tierras altas de Fouta Djallon, cuna cultural del pueblo fula (pular) y origen de varios de los grandes ríos de África Occidental.
¿Sabías que...?
01
El fula (fulfulde/pular) destaca por su sistema de clases nominales: cuenta con entre 20 y 25 clases gramaticales de sustantivos, cada una marcada por un prefijo y un sufijo de concordancia distintos, muchas más que la mayoría de las lenguas europeas o africanas.
02
El pueblo fula es uno de los grupos étnicos más numerosos de África, disperso por 20 países desde Senegal hasta Sudán, y pese a esta enorme distancia los hablantes de los distintos dialectos del fula todavía pueden entenderse entre sí en gran medida.
03
Guinea fue el único territorio de África Occidental Francesa que votó «no» en el referéndum de 1958 sobre la adhesión a la Comunidad Francesa, logrando así la independencia inmediata, una decisión que llevó a Francia a retirar toda su ayuda y personal en un plazo de dos meses.