
El finlandés es una lengua urálica de la rama fínica, completamente ajena a las lenguas indoeuropeas que la rodean. Se cree que llegó a la región de la actual Finlandia hace entre 2000 y 3000 años mediante migraciones procedentes del este. Finlandia formó parte del reino de Suecia durante más de 600 años, y el finlandés careció de estatus oficial hasta 1863, cuando el zar Alejandro II emitió un decreto que le otorgaba igualdad de estatus con el sueco. El poema épico nacional Kalevala, recopilado por Elias Lönnrot a partir de la poesía popular oral y publicado en 1835, desempeñó un papel decisivo en la identidad nacional finlandesa y en la estandarización de la lengua escrita. El finlandés tiene 15 casos gramaticales y carece de tiempo futuro.