
Yibuti es una de las naciones pequeñas más multilingües del mundo. Las dos lenguas indígenas dominantes —el somalí y el afar— son ambas lenguas cusíticas de la familia afroasiática y se han hablado en la región durante miles de años. El pueblo afar habita las tierras bajas volcánicas que se extienden hasta Eritrea y Etiopía, mientras que los hablantes de somalí se concentran en el sur y en la capital. El francés se convirtió en idioma oficial durante el periodo colonial (1896-1977), cuando el territorio era conocido como Somalilandia Francesa y más tarde como el Territorio Francés de los Afars y los Issas. El árabe recibió el estatus de cooficial, lo que refleja tanto los vínculos religiosos (el islam es prácticamente universal) como la posición estratégica de Yibuti en la ruta comercial del mar Rojo. Esta situación de cuatro lenguas —somalí, afar, francés y árabe— hace que el entorno lingüístico de Yibuti sea excepcionalmente complejo para un país de menos de un millón de habitantes.