
La colonización española de Costa Rica comenzó en la década de 1520, aunque la población indígena disminuyó drásticamente a causa de las enfermedades y el desplazamiento. Como Costa Rica carecía de la gran mano de obra indígena que existía en otras partes de América, los colonos españoles desarrollaron una sociedad mestiza relativamente homogénea en la que el español castellano se impuso rápidamente. Tras la independencia en 1821, el español siguió siendo el único idioma oficial de la nueva república. El español costarricense se distingue por su fonología conservadora y el amplio uso del voseo, y suele citarse entre las variedades más claramente articuladas de América Latina. Una pequeña comunidad afrocaribeña de la costa caribeña habla mekatelyu, un criollo basado en el inglés.