
El setsuana pertenece a la rama sotho-tsuana del bantú meridional y es el idioma nacional de Botsuana, donde unifica a un país de notable cohesión étnica, algo inusual en el África poscolonial. El pueblo batsuana, hablante de tsuana, se organizó durante siglos en jefaturas repartidas por la cuenca del Kalahari antes del contacto europeo. En el siglo XIX, misioneros —el más célebre, Robert Moffat— estandarizaron la ortografía del setsuana y produjeron la primera Biblia en este idioma en 1857, creando una tradición literaria escrita que ayudó a preservar la lengua y a darle prestigio bajo la presión colonial. Gran Bretaña estableció el Protectorado de Bechuanalandia en 1885, protegiendo la zona de ser anexada por las repúblicas bóer y, más tarde, por Sudáfrica; al independizarse en 1966, Botsuana eligió tanto el setsuana como el inglés como idiomas oficiales. Hoy el setsuana se habla no solo en Botsuana, sino también en comunidades importantes de Sudáfrica, Zimbabue y Namibia, lo que lo convierte en uno de los idiomas sotho-tsuana más hablados. Sus parientes cercanos, el sesoto y el sepedi, son mutuamente inteligibles en buena medida, formando un continuo dialectal en la región.