
Belice es el único país de Centroamérica donde el inglés es el idioma oficial, un legado de la presencia colonial británica que comenzó en el siglo XVII con asentamientos madereros. Obtuvo la independencia de Gran Bretaña en 1981, lo que lo convierte en uno de los últimos países de América en hacerlo. A pesar de que el inglés es oficial, la lengua franca cotidiana para la mayoría de los beliceños es el kriol beliceño, un criollo de base inglesa con influencias africanas, mayas y garífunas. El español está ampliamente extendido, especialmente en el norte y el oeste, cerca de las fronteras con México y Guatemala. Belice también es el hogar del pueblo garífuna —descendiente de comunidades afrocaribeñas y arahuacas—, cuya lengua figura en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.