
Baréin posee un patrimonio lingüístico árabe singularmente estratificado, debido a su posición como el archipiélago habitado más antiguo del Golfo. El árabe bareiní se divide en dos variedades principales: el bahraní (hablado por las comunidades chiitas descendientes de los pobladores preislámicos) y el árabe suní del Golfo, más cercano a los dialectos kuwaití y catarí. La larga historia de la isla como centro comercial de perlas, dátiles y especias generó influencias del persa, el hindi, el urdu y el suajili en el dialecto local. Baréin fue el primer estado del Golfo en desarrollar un sistema educativo formal a comienzos del siglo XX, lo que contribuyó a una alfabetización en inglés relativamente alta. La isla también fue un protectorado británico hasta 1971, lo que consolidó aún más al inglés como el idioma de los negocios y la administración.