El árbol genealógico de las lenguas
Las lenguas no existen de forma aislada. Del mismo modo que los seres humanos comparten antepasados comunes, las lenguas descienden de lenguas madre, que a su vez descendieron de otras aún más antiguas. El estudio de estas relaciones se llama lingüística histórica, y es una de las ramas más fascinantes de la disciplina.
Cuando los lingüistas dicen que dos lenguas pertenecen a la misma familia, quieren decir que ambas descienden de un único antepasado común: una protolengua reconstruida que nadie llegó a escribir, pero que podemos reconstruir parcialmente comparando sus lenguas descendientes.
¿Cómo sabemos que las lenguas están emparentadas?
La principal herramienta es el método comparativo. Los lingüistas buscan correspondencias fonéticas sistemáticas entre lenguas, no simplemente palabras parecidas, sino patrones de similitud predecibles.
Por ejemplo, el inglés y el alemán comparten un patrón: las palabras inglesas que empiezan por p suelen corresponder a palabras alemanas que empiezan por pf. Inglés apple, alemán Apfel. Inglés pepper, alemán Pfeffer. Esto no es una coincidencia: es la huella de un antepasado compartido.
La palabra clave es sistemático. Dos lenguas cualesquiera tendrán, por azar, algunas palabras de sonido parecido. Lo que importa es si esas similitudes siguen reglas regulares.
La familia indoeuropea
La familia lingüística más grande y más estudiada es el indoeuropeo, que incluye:
- Románica: francés, español, italiano, portugués, rumano
- Germánica: inglés, alemán, neerlandés, sueco, noruego, danés
- Eslava: ruso, polaco, checo, serbio, ucraniano
- Indoirania: hindi, urdu, persa, bengalí
- Helénica: griego
- Báltica: lituano, letón
- ...y varias otras
¿Cuántas familias lingüísticas existen?
Esto depende de cómo se cuenten, pero la mayoría de los lingüistas reconoce entre 50 y 60 familias lingüísticas distintas. Algunas de las principales son:
- Sinotibetana: mandarín, cantonés, tibetano, birmano
- Afroasiática: árabe, hebreo, amárico, somalí, hausa
- Austronesia: malayo, tagalo, malgache, hawaiano
- Nigerocongoleña: suajili, yoruba, zulú, igbo
- Túrquica: turco, uzbeko, kazajo, azerí
- Drávida: tamil, telugu, canarés, malayalam
Lenguas aisladas
Algunas lenguas parecen no tener ningún pariente conocido. Se las llama lenguas aisladas. La más célebre es el euskera, hablado en el norte de España y el sur de Francia: es anterior a la expansión indoeuropea por Europa y no se parece a ninguna otra lengua viva.
Otras lenguas aisladas son el coreano (aunque algunos lingüistas lo discuten), el sumerio (extinto) y el zuni (una lengua amerindia de Nuevo México).
¿Por qué importa esto?
Comprender las familias lingüísticas nos habla de la migración y la historia humanas. La distribución de las lenguas indoeuropeas por Europa y el sur de Asia, por ejemplo, refleja una expansión demográfica masiva que arqueólogos y genetistas pueden hoy rastrear a través del ADN antiguo.
Cuando mires el mapa lingüístico de este sitio, no estarás viendo solo un patrón lingüístico: estarás viendo los ecos de la prehistoria humana, decenas de miles de años de migración, contacto y cambio.